Yo escribo para niños y niñas y es por eso que siempre estoy alerta con lo que sucede a mi alrededor a los infantes. En Cuba atravesamos muchos problemas económicos que nos llevan a situaciones sociales complicadas y eso se refleja en las infancias. Suzanne Leveau en su libro Las huellas de la esperanza dice: (la voy a parafrasear), que los niños y niñas protagonistas de sus obras de teatro son especiales, porque tienen grandes conflictos para resolver. Son niños y niñas únicos, porque sus dilemas los trascienden a ellos, a los adultos y a nosotros como espectadores y creadores. Aquí no voy a hablar de niños y niñas sin problemas. El teatro es conflicto, es denuncia, es traspasar la realidad y llevar eso a escena puede ser uno de nuestros grandes retos como dramaturgos. Siempre estoy rodeado niños y niñas y de sus vidas terribles. Los veo a diario, en el teatro, en las escuelas, en los hogares. Me gustaría poner tres ejemplos de ...
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